Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
En almoneda, ten la boca queda.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Necios y gatos son desconfiados.
La suerte es de quien la tiene.
Una cuchilla desafilada hará a veces lo que no puede hacer un hacha afilada.
De padres gatos, hijos michinos.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
La ocasión llega, llama y no espera.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
Las armas, el Diablo las carga.
Hasta ajustar, regatear.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Fingir no es mentir.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Bien casada, o bien quedada.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
No hay que llevar cocos al puerto.
De desgraciados está el mundo lleno.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
Tanto pedo para cagar aguado.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
La primera cucharada de sopa siempre es la más deliciosa.
Sayo que otro suda, poco dura.
Oro es, lo que oro vale.
Nota: también atribuida a Arthur Rubinstein
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Casa y potro, que lo haga otro.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
El solo decir te quiero, no logra amor duradero.
La paciencia es el puerto de las miserias.
El dolor es antiguo
Parejo como las calles de León.