El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
El que es culpable puede reincidir.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Cuando veas una alpargata rota, no estará muy lejos la otra.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Ojo al Cristo que es de plata.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Eso no te lo despinta nadie.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Contra el flato, bicarbonato.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Después de verme robado, compré un candado.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
A falta de manos, buenos son los pies.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Costumbre hace la ley.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
No des consejo a quien no te lo pide.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Más vale odiado que olvidado.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Cuando malaya llegue; ya el caballo está cansado.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
Quien hijos ha, no reventará.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Antes que el deber está el beber.
Mal se tapa el gato con la cola.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos