Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Cada necio quiere dar su consejo.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Un mal pequeño es un gran bien.
Muchas gracias por la flor, ya vendre por la maceta.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Pereza, llave de pobreza.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Bondad con hermosura, poco dura.
No hay tu tía.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Saber más que Merlín.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Hay que poner tierra de por medio.
Llamame tonto y dame pan.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Al que no le saben, le inventan.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
El vicio, saca la casa de quicio.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Lo que se da no se quita.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
La espina saldrá por donde entró.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Una ola nunca viene sola.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
A más oro, menos reposo.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
El amor no quiere consejo.
Los casados, casa quieren.
Todo lo que sube tiene que bajar.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Ni tiñe ni da color.
No donde naces, sino donde paces.