De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Cuanto más saben los hombres peores son
Maestre por maestre, seálo éste.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
El que nada sabe, de nada duda.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
No se va al cielo a caballo.
Por un grano no se desgrana la mazorca.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Los golpes hacen silencio.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Con buenos modos se consigue todo
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
De algo murió mi abuela.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
La Infantería no llega, y la caballería no pasa.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
La excepción no hace la regla, sino que estará fuera de ella.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
El melón en ayunas es oro; al mediodía, plata; y por la noche, mata.
Quien hizo una, hará ciento.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Muerte y venta deshace renta.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
No te metas donde salir no puedas.