Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Dinero guardado, barco amarrado.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
A buena suela, mala pieza.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
A la par es negar y tarde dar.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Llaga incurable, vida miserable.
La muerte es imprevisible.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Jugar y perder bien puede suceder.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
No hay tonto que no se tenga por listo.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
El amor vence todo.
La ausencia causa olvido.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Jornada emprendida, medio concluida.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
El amor es tan fuerte como la muerte.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Me picó una araña y me até una sábana.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
La duda es la llave del conocimiento.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.