La sed por el oro, socava el decoro.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
La avaricia rompe el saco.
El burro al ratón le llamó orejón.
Quien con toros anda, a torear aprende.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Más se junta pidiendo que dando.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
Es más vago que la quijá de arriba.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
No acose, que la están peinando.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Al son que te tañan, a ése baila.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Si el caballo no sube, el burro mucho menos.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
No dar pie con bola.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna