Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Al engaño, con engaño.
De mala sangre, malas morcillas.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Unos tanto y otros tan poco.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Del buen vecino sale el buen amigo.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Los mejores consejos, en los más viejos.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Cuanto más se duerme más se quiere.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Pocas palabra y muchos hechos.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Boca de verdades, cien enemistades.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
A la pereza persigue la pobreza.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Todos los extremos son malos.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.