Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Olla tiznada, bien es guisada.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
La confianza da asco
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Se dice el milagro pero no el santo.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
A dos palabras tres porradas.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Ayunar, o comer truchas.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Los vicios no necesitan maestro.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
De descansar, nadie murió jamás.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Quien te aconseja comparte tu deuda
Sobre advertencia no hay engaño.