Camina más una hormiga que un buey echado.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
En verano, no hay cocinero malo.
Nada es barato sin una razón.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
No necesito tecomates para nadar.
Amor por cartas son promesas falsas.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Secreto de tres, secreto no es.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Malos humores salen con buenos sudores.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
No existe más amor que el amor a primera vista
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
De esta capa nadie se escapa.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Las cosas lo que parecen.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
Quien empiece el juego que siga con él
Dejar al gato con el pescado.
Por San Miguel se cata la miel.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Quiero ver si como ronca duerme.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Hablar a tontas y a locas.
Perro que ladra no muerde.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Hija que casas, casa que abrasa.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Chancho limpio nunca engorda.