El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Hijo solo, hijo bobo.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
El mal trago pasarlo pronto.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Amor con hambre, no dura.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
No se disparan flechas a una cara sonriente.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Viento del solano, agua en la mano.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Nada es bello excepto la verdad
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Del ahorro viene el logro.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Llevando lo que todos llevan, no harás moda nueva.
Beberás y vivirás.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Lección dormida, lección aprendida.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Poco y entre zarzas.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Si te he visto no me acuerdo.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
La boda de los pobres, toda es voces.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.