El vino como el rey, y el agua como el buey.
La Cruz, la viña reluz.
Bebido el vino, perdido el tino.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Ir de trapillo.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Ofrecer el oro y el moro.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Una maravilla, con otra se olvida.
Zapatero a tus zapatos.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Aguas de Abril, vengan mil.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
A consejo de ruin, campana de madera.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Amistades y tejas, las más viejas.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Te conozco mascarita