¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Dan darán, dicen las campanas.
Amores y dolores quitan el sueño.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Gloria mundana es gloria vana.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
El último que se pierde es la esperanza.
A caballo nuevo jinete viejo.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Jornada emprendida, medio concluida.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Año de hierba, año de mierda.
Con los años, perdió la rucia los saltos.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
Racimo corto, vendimia larga.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Amante atrevido, de la amada más querido.
A liebre ida, palos al cubil.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Se defiende como gato panza arriba.
No existe más amor que el amor a primera vista
Con promesas no se cubre la mesa.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.