Con putas y bretones pocas razones.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Las novedades son la sal de la vida.
La vida es la novia de la muerte.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Más mamado que chupo de guardería.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
La peor vejez es la del espíritu.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
La tierra será como sean los hombres.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
A feria vayas que más valgas.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Paga adelantada, paga viciada.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Más dañado que agua de florero.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Que chulo tu chucho colocho
Chivo que se devuelve se esnuca.
Creer a pie juntillas.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Nunca bailes en una barca pequeña.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
No hay mal que por bien no venga.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
A veces se llora de alegría.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Lo que hoy es, mañana no es.