La edad de oro nunca es la presente.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
El comedido sale jodido.
De refrán y afán pocos se librarán.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
El fraile, la horca en el aire.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Otoño entrante, uvas abundantes.
A batallas de amor, campo de plumas.
Es tiempo de vacas flacas
Amigo y vino deben de ser añejos.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Panza llena, quita pena.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Otoño entrante, barriga tirante.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Vayan las verdes por las maduras.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
El amor destierra la vergüenza.
Hasta la muerte, todo es vida.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Año hortelano, más paja que grano.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Come y bebe, que la vida es breve.
Decir refranes es decir verdades.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.