Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Que largos son los años en la niñez y como se acortan en la vejez.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
Lo que al jefe le gusta no siempre es lo que a la juventud le gusta.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
A chica boca, chica sopa.
Un viejo amigo es una eterna novedad
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
La morena, de azul llena.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Juntos en las duras y en las maduras.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
A gallo viejo gallina joven.
Yernos y nueras, en las afueras.
Si vives alegre, rico eres.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
A chico pié, gran zapato.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
El joven armado y el viejo arrugado.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Otros tiempos, otros modos.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.