La lluvia no se queda en el cielo.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
De casta le viene al galgo.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
No hay tu tía.
Buena mula, mala bestia.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Antes de meter, prometer.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Nadie quiere la salud más que el paso.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Todo se pega, menos la hermosura.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Voz del pueblo, voz de Dios.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Principio quieren las cosas.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
De día beata, de noche gata.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Moza reidora, o puta o habladora.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
El yerro encelado, medio perdonado.
Irse con la soga entre los cachos.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Variante: El perfume bueno viene en frasco pequeño.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.