El que con lobos anda a aullar aprende.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Fía mucho, más no a muchos.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
El nosotros anula el yo.
Bonito era el diablo cuando niño.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
No saber de la misa la media.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Jamás digas: nunca jamás.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Tranquilidad viene de tranca.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Más peligroso que mono con navaja.
A cada necio agrada su porrada.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Más da el duro que el desnudo.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Amigo reconciliado, doble enemigo