Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Burro empinado, por hombres es contado.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Miren quién habló, que la casa honró.
Año tuero, vaca y muerto.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
La voz del asno no pasa del tejado.
Al freír será el reír.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.