Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
No hay mal que dure cien años, ni medico que lo cure, ni medicina en botica.
¿Cuándo será el fin del mundo?. El día que yo muera.
La barba no hace al filósofo
Que todo es ilusión menos la muerte.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Propagación mear no espuma.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Nunca cages mas de lo que comes.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Ve tu camino para no tropezar.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Sin harina no se camina.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
No donde naces, sino donde paces.
Las sueños, sueños son.
A jugar y perder, pagar y callar.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Breve habla el que es prudente.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
La comprensión siempre llega más tarde.
Te conozco, pajarito.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Dulce y vino, borracho fino.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Todas las cosas pasan como el viento.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
El que apura su vida, apura su muerte.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Es más viejo que la sarna.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
A la madrastra, el nombre le basta.
Como te cuidas, duras.