Huevos solos, mil manjares y para todos.
No ser escaparate de nadie.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
A burro viejo, poco forraje.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Mala yerba, mucho crece.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Mala olla y buen testamento.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Al mal amor, puñaladas.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Quien no sabe, no vale nada.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Obremos a no ver, dineros a perder.
El verano es la madre de los pobres
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Hijos y mujer añaden menester.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Belleza de cuerpo no se hereda
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.