Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
El frío conoce al encuero.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
La esperanza es lo último que se pierde.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Tentar la huevera a las gallinas
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
El que la sigue la consigue.
Al potro y al niño, con cariño.
Tanto nadar para morir en la orilla.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Más verga que el Trica programando.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Al mal tiempo, buena cara.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Sirva de algo mientras se muere.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.