Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Maestro, El se puede comer la regla.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Una respuesta amable mitiga la ira.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Olvidar una deuda no la paga.
Santo Tomás, una y no más.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
El que no llora no mama.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
La lengua queda y los ojos listos.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
El primer amor nunca se olvida
El día nunca retrocede de nuevo.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
Hasta los animales se fastidian.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
El amor refresca como el rocío
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
A cada cañada le llega su añada.
El mirón mirar, pero sin chistar.