Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Año de brevas, nunca lo veas.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Amor breve, suspiros largos
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Haz buena harina y no toques bocina.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
El tiempo es oro.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Años nones son los peores.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Una golondrina no hace verano.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
No le pidas peras al olmo.
El ojo quiere su parte
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.