Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
No te asombres por poca cosa.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
El que no mira, suspira.
El llanto sobre el difunto.
El tiempo lo arregla todo
Llamar al gato, gato.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
No da un tajo ni en defensa propia.
Tarde piaste pajarito.
Barbas mayores quitan menores.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
El pez muere por su propia boca.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Los que temen una caída están medio vencidos.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
En casa pobre, pocos cuentos.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Donde no hay harina todo es mohína.
Más mamado que chupo de guardería.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Pedir peras al olmo.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Como se vive, se muere.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Carta echada, no puede ser retirada.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Como pecas, pagas.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]