Después de la tempestad, viene la calma.
A caballo comedor, cabestro corto.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
No hay bestia que no brame en su guarida.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
La que da beso da d'eso.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Eso es regar fuera del tiesto.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
No hay gallina gorda por poco dinero.
Más vale sudar que estornudar.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Con agua pasada, no muele el molino.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
La desgracia de un loco es dar con otro.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Poco a poco se cría la muchacha desde el moco.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Más vale algo que nada.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Lo que siembres, recogerás.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.