El que es de tu profesión, es tu perdición.
Nadie nace enseñado.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Fiado has, tu pagarás.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Agosto y vendimias no son todos los días.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Para abril, de un grano salen mil.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Buena fama es buena cama.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.
Una sola araña cien moscas apaña.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
El que tiene la plata pone la música.
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
Comer sin apetito, hace daño y es delito.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
Tapados como el burro de la noria.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
La práctica vale más que la gramática.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Sal derramada, quimera armada.