El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Libros cerrados, no hacen letrados.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Nadie ha visto el día de mañana.
Cuando Marzo va a mediar, el invierno ha de acabar.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Necesitado te veas.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
No estés jugando en el bar si has de plantar el melonar.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Hay que dar tiempo al tiempo.
El que poco tiene a poco aspira.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
La boda de los pobres, toda es voces.
Cría cuervos y tendrás más.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Quien sabe adular sabe calumniar.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Andar derecho y mucho beber, no puede ser.
Ni calor hasta San Juan ni frío hasta Navidad.
El casado por amor vive vida con dolor.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
El sastre de fama, conoce la trama.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Mírate a ti mismo y entrarás en un abismo.
El que come y canta, pronto se atraganta.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Cada perro tiene su hueso, aunque se levante tarde.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
El gandul es un cadáver con apetito.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.