Borrego al camión, duro a la montera.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Todo necio confunde valor y precio.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Enójate pero no pegues.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
La fe mueve montañas.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
El perfume bueno siempre viene en potes pequeños.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
El que tiene buba, ése la estruja.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
No comer por haber comido, es bienvenido.
A cama pequeña, échate en medio.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
En casa del albañil, goteras mil.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Libro prestado, libro perdido.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Amor de dos, amor de Dios.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Señal fija de agua, verla caer.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Bien está el pájaro en su nido.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Matanga dijo la changa.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Al amigo, nunca lo pruebes.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.