Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Hambre larga, no repara en salsas.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
Al asno lerdo, arriero loco.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Da y ten, y harás bien.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Mujer con toca, dos veces si.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Las cosas caen por su propio peso.
No hay peligro para el preparado.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.