Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Cada pez en su agua.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
El hambre arroja al lobo al bosque.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
No se vive de lo que se ingiere sino de lo que se digiere.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Después de estirar la pata, de nada sirve la plata.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Hacer de un camino, dos mandados.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Ganado suelto bien retoza.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Iglesia, o mar, o casa real.
Árbol que no arraiga no crece.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Me extraña que siendo araña te caigas de la pared.
Pedir más es avaricia.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Hacer buenas (o malas) migas.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
El que se afloja se aflige.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
De fuera venga quien la tea nos tenga.