Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Para todos hay un cementerio.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Cuando Noviembre acaba ya el invierno empieza.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
La buena cena, temprano suena.
Lo malo sin maestro se aprende.
Cuenta errada, no vale nada.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Oír como quien oye llover.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Invierno frío, verano caluroso.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
A gran salto, gran quebranto.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Boca con duelo, no dice bueno.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Mucho ojo, que la vista erro.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Por mucho pan nunca es mal año.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.