Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Cazador, mentidor.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Todo flujo debe tener su reflujo.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Quien se duerme, no pesca peces.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Hablar con bestias es para molestias.
La amistad que nace del amor es mejor que el amor mismo
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Gozo que no se comunica, se achica.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Nadie es sabio en todas partes.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Lo que no se empieza no se acaba.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Mucho preito hace mendigo.
Burla pesada, en veras acaba.
Conforme es el árbol así es el fruto.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Más haces callando que gritando.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.