¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Meterse en la boca del lobo.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Donde entra la cabeza, entra la cola
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Ir de capa caída.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Boca de miel y manos de hiel.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Por sostener el error, se cae en otro mayor.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
La suerte es loca y a todos nos toca.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
La fiebre no está en la sábana.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
El que canta y danza se agita y no avanza.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.