La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Antes me muero que prestar dinero.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Buena mula, mala bestia.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Fue sin querer...queriendo.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Ara bien y cogerás trigo.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Palabra de cortesano, humo vano.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Dar el consejo y el vencejo.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
El que mal anda, mal acaba.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
Vale más tener que no desear.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
La muerte es puerta de la vida.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.