Arco en el cielo, agua en el suelo.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
El que la hace, la paga.
Riqueza vieja es la nobleza.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
A gato viejo, rata tierna.
Hombre refranero, medido y certero.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
A confesión de parte relevo de prueba.
Madurar viche.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Todos los caminos conducen a roma.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Mala hasta vieja la zangarilleja.
Persevera y triunfarás.
A fullero viejo, flores nuevas.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
El juego de Venus no es para hombres viejos.
La confianza da asco
Que no te den gato, por liebre.
El enano ve gigantes por todas partes.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Como chancho en misa.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.