Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Más ven cuatro ojos que dos.
El que sabe sabe y el que no es jefe
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Con los años viene el seso.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Depende de cómo caigan las cartas
Hablando la gente se entiende.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Mañana te lo dirá la vida.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Un yerro, padre es de ciento.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
Esta lloviendo sobremojado
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Mira antes de saltar.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
El que no chilla, no mama.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Más dura una taza vieja que una nueva.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Casarse bajo el palo de la escoba
No hay primera sin segunda
A la larga, todo se arregla.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Sobre brevas, ni agua ni peras.