A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Cuando canta la rana, buena semana.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
El interés mata la amistad
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Si quieres criarte gordillo y sano, la ropa de invierno úsala en verano.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
La vida no es senda de rosas.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Viento del solano, agua en la mano.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Nadie sabe para quien trabaja.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
En la guerra y en el amor, todo se vale.