Mujeres y almendras, las que no suenan.
Donde hay duda hay libertad.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Al mal paso, darle prisa.
Más vale tender la mano que el cuello.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Esto son habas contadas.
Unos tanto y otros tan poco.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Las novedades son la sal de la vida.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Dar palos de ciego.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Bien canta Marta después de harta.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Conquistada la madre, segura está la hija.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Alabar y callar para medrar.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
El amor no se oxida
Una gran ciudad es un gran desierto.
Campo bien regado, campo preñado.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.