Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
La tierra que me sé, por madre la he.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
¡A darle que es mole de olla!
No hay mal que por bien no venga.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Hacer un viaje y dos mandados.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Más fea que una patada en la canilla.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Obras vea yo; palabras, no.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Más alta que un pino y más tonta que un gorrino.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Eso no te lo despinta nadie.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Fruta nueva, si no está madura, no es buena.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Yegua cansada, prado halla.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Hace más la raposa que la curiosa.
Donde hay duda hay libertad.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
La misa, dígala el cura.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.