Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
A consejo malo, campana de palo.
El estreñido muere de cursos.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Inútil como cenicero en moto.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Cual el tiempo, tal el tiento.
El amor y el reloj locos son.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Está como padre, que le llevan la hija.
No se me olvidará mientras me acuerde.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Haber sido cocinero antes que fraile.
Los bellos caminos no llevan lejos.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Mejor precavido, que arrepentido.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Música y flores, galas de amores.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
A quien presta nada le resta.
A barbas honradas, honras colmadas.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Oye primero y habla postrero.
Después de la resaca viene la pleamar.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Más vale callar que con borrico hablar.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.