Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Lo barato cuesta caro
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Vecina de portal, gallina de corral.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Dios castiga sin palo ni piedra
El vino es la teta del viejo.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
A otra cosa mariposa.
Los patos marinos anuncian nieve.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Yernos y nueras, en las afueras.
Donde comen dos comen tres.
Hay más refranes que panes.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Redondear la arepa.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Amor viejo, pena pero no muere.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Quien calla otorga
A perro viejo no hay tus tus.
Renegad de viejo que no adivina.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
No hay como la casa de uno
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Amor con casada, vida arriesgada.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Creerse el papá de los helados.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2