Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Quien empiece el juego que siga con él
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Hacer algo de cayetano.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
No fío, porque pierdo lo mío.
La imagen de la amistad es la verdad
Si te he visto no me acuerdo.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Favorecer, es por norma perder.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
El que no chilla, no mama.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
El que se escusa, se acusa.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Después de la risa viene el llanto.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Más duro que sancocho de pata.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Putas y frailes andan a pares.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Breve habla el que es prudente.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.