Atrás viene quien las endereza.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Por su pico, se pierde el pajarico.
A enemigo que huye, puente de plata.
El que no agradece, no merece.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Dios nos coja confesados.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Las buenas labores honran a los labradores.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
No le pidas peras al olmo.
Harto da quien da lo que tiene.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
A consejo de ruin, campana de madera.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Los celos ciegan la razón.