Para alcanzar, porfiar.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Burro suelto del amo se ríe.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Nunca cagues más de lo que comes.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
En el amor solo el principio es divertido
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
La cascara guarda el palo.
Quien baila y canta, su pena espanta.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Al pan pan y al vino vino.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Quien desprecia, comprar quiere.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Más pija que el Don Bosco.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Mejor es resignarse que lamentarse.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.