Escucha tu corazón... que sabe.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Belleza sin bondad es como un vino picado
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Donde se está bien nunca se muere
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
El ternero recental no teme al tigre.
La contemplación del vicio es vicio.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Encontrar al perro en la olla
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
La fuerza vence, la razón convence.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
El que se afloja se aflige.
Quien no tiene quiere más.
El saber no ocupa lugar.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Pasado mañana, mañana será ayer.