No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Ahí está la madre del cordero.
Lo que se hace de noche sale de día.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
No existen desgracias razonables
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Al desdén con el desdén.
Confesión hecha, penitencia espera.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Cambiar de opinión es de sabios.
Fue sin querer...queriendo.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
A mala suerte, envidia fuerte.
Al asno no pidas lana.
La libertad es un pan bien cocido
Noviembre caliente, mayo helado.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
El hombre propone y Dios dispone.
El oro luce, y la virtud reluce.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Echarle mucha crema a sus tacos
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
En septiembre cosecha y no siembres.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Cada cual es dueño de su miedo.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Rana en el fondo del pozo.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.