El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Burro empinado, por hombres es contado.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
A cada necio agrada su porrada.
Cree el fraile que todos son de su aire.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Remo corto, barca pequeña.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Buscarle la quinta pata al gato.
Escucha el viento... que inspira
A tal señor, tal honor.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Ambicioso subido, pronto caído.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Quien acomete vence.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
No te pegues que no es bolero.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
La intención hace la acción
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Cuatro ojos ven más que dos.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
La sierra, con nieve es buena.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
El que no agradece, al diablo se parece.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)