Cada día un grano pon, y harás un montón.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Los justos pagan por pecadores.
No todo el que trae levita es persona principal
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Al mal hecho, ruego y pecho.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Una sola vez no es costumbre.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
De la nieve no sale más que agua
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
El paraíso está en el regazo de una madre.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
La justicia tiene un largo brazo.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan