Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
No eches más leña al fuego.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Donde hubo pan migajas quedan.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Cabeza calva, peinada antes del alba.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
El que bebe alante, bebe agua limpia.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Bien en la sierra, o a cien leguas de ella.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Pan con pan comida de tontos.
El que no sabe, es como el que no ve.
A la hora de la quema se verá el humo.
Es más popular que la adelita.
Te voy a dar más cera que la que arde.
Tienes la razón, pero vas preso.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
Al buen sordo, pedo gordo.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
En Marzo saca la cabeza el lagarto.
Dale con que la abuela fuma.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Quien hizo una, hará ciento.
Engordar para morir es mal vivir.
La soga quiebra por lo más delgado.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
Quien no tiene papo, no es guapo.
Si quieres la paz, prepara la guerra.
Lo que se ve, se aprende.
Es más larga que la cuaresma.
No la hagas y no la temas.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
Hacer buenas (o malas) migas.
Untar la carreta para que no chirrié.
Pájaro de la ultima cría, ni come ni pía.
Del cuero sale la correa.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.