Si vienen los patos, viene la nieve.
El lunes, ni las gallinas ponen.
Río que ensancha sus orillas no es todo agua limpia.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
Obra hecha, dinero espera.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
La primera impresión es la que cuenta.
Lo que abunda no daña.
Una sola araña cien moscas apaña.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Mañana será otro día.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Un "quizá" no dice nada.
Al buen vino, buen tocino.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Hablando se entienden los blancos.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
Cuanto más amistad, más claridad.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Para muestra basta un botón.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Reunión de pastores, oveja muerta.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Presto rico, presto pobre.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
La muerte todas las medidas vierte.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
El hilo se revienta por lo más delgado.
Compañía, ni con la cobija.
A falta de reja, culo de oveja.
La sardina y el huevo a dedo.
Como buscar una aguja en un pajar.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Por San Andrés, corderillos tres.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Lo que está por pasar pasará.
A bloque, la casa en roque.